Solo había oído hablar de Nuremberg por el proceso contra Hitler y sus dirigentes y al pisar esta ciudad me quedé impresionada por lo bonita que es. Sus tejados y sus casitas esconden una ciudad modernísima, con maravillosas iglesias como la de San Sebastián, cervecerías, tiendas vanguardistas de pintura, decoración, etc
Vista desde el Castillo Imperial
¿Me veis aquí admirando la estatua de Alberto Durero? Allí, le idolatran. No os perdáis una visita a esta maravillosa urbe y de paso os tomáis una cerveza en la famosa Hausbrauerei Altstadthof.
Estatua de Alberto Durero en Dürer Platz


